dijous, 14 de maig de 2009

LA COPA DEL REY: LA PRIMERA DE LA TRILOGIA DE PEP.


El entrenador, los jugadores, la afición del Athletic y todos los anticulés (que los hay, muchos y de todos los pelajes) llevaban toda la semana metiéndole miedo al Barça.

Y hasta la mitad de la primera parte, con un inesperado gol en contra, ese miedo parecía real. Pero se disipó como una nube de vapor con un golazo de Toure Yaya que hizo despertar al Barça y a su afición. A partir de ahí, los chicos de Guardiola se liberaron de la pesadumbre de ser el enemigo a batir y asumieron su condición con esa ilusión arrolladora con la que en los últimos meses juega el Barça, para plasmarlo en un marcador digno de una gran final.

Esa ilusión, la de hacer buen fútbol durante 90 minutos por puro placer, difiere mucho de lo que ofreció un Athletic que derrochó fuerza en los primeros compases, pero que se encerró en su mitad del campo en cuanto se adelantó en el marcador. Desterremos de una vez el fútbol rácano y resultadista, pues se ha demostrado que sólo con una entrega total se pueden conseguir cosas extraordinarias.

Artículo de Toni Herrero

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